Los fines de la Constitución: el debate fundamental

Escrito por libertadactiva 20-04-2010 en General. Comentarios (6)

El actual preámbulo de la Constitución Nacional no es muy distinto al que oportunamente se redactase en 1853. El texto expone claramente los fines de nuestra Carta Magna: constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad, invocando la protección de Dios, quien tiene el mérito de ser “fuente de toda razón y justicia”. El problema de este conjunto de objetivos es su vaguedad ideológica: la justicia, mencionada dos veces, ¿es el valor supremo?; la libertad, cuyos beneficios son una promesa del preámbulo, ¿es tanto el Alfa como el Omega del texto constitucional?; ¿cuál es el compromiso sociopolítico con la promoción del bienestar general?

Las respuestas a esas preguntas dependen del enfoque con que se aborde la lectura e interpretación de la Constitución Nacional. Básicamente las perspectivas más generales oscilan entre dos extremos: el individualismo liberal y el comunitarismo social. Dicho en otros términos, la interpretación de la Constitución depende de si se decide privilegiar el mercado o si, por el contrario, se apuesta a la solidaridad.

En 1853 el Estado Social de Derecho estaba muy lejos de ser concebido aún por las mentes más progresistas de la época, pero ya habían numerosos ideas embrionarias sobre el asunto. En 1957, la reforma de la Constitución Nacional incluyó el famoso artículo 14 bis, en donde se intentó rescatar lo fundamental de la Constitución de 1949, abriéndole así a la república las puertas para transitar el camino hacia la construcción de un pleno Estado Social de Derecho.

No obstante, aún al día de hoy, se generan conflictos en este aspecto, pues sobran los jueces que interpretan la Constitución desde un punto de vista individualista y fallan a favor del mercado y no de la solidaridad.